Mi blend de yerba mate

Si no hay mate a la mañana, ¡el día no comenzó! Era muy pequeña cuando empecé a tomarlo en las meriendas con mi madre. Luego vinieron las tardes en la casa de mis abuelos, el yayo siempre tomaba los primeros más fuertes, la abuela esperaba a que se vaya el amargor y lo disfrazaba con…