Pan de Trigo Sarraceno sin gluten, sin levadura y de fermentación natural.

La base de esta receta es la misma de muchos de mis panes, como he comentado en otras oportunidades lo que alterno por lo general son las harinas, pero con el resto de los ingredientes voy a lo seguro, lo que conozco que funciona y que aprendí haciendo muchos panes, a prueba y error. 

En esta oportunidad cuando empecé a preparar el pan pensaba usar levadura química (comprada) como hago habitualmente, pero el calor y las levaduras propias de la harina hicieron lo suyo durante el reposo de la harina hidratada y al ver que estaba fermentada, decidí jugármela y cocinarlo con esa levadura natural que se había generado con el reposo. Sin más, cuando preparamos masa madre (levadura natural) lo hacemos en base a harina y agua, con tiempos de reposo, refrescando la preparación durante varios días. Por lo tanto podríamos decir que este proceso que se dio de forma natural con este pan tiene lógica, ¿no?

El resultado fue exitoso y hoy quiero compartirles la receta, espero se animen a prepararlo en casa.

INGREDIENTES

  • 400 gr de harina de trigo sarraceno
  • 1 cdta sal de roca
  • 400 a 500 ml de agua filtrada
  • 1 taza de semillas de girasol activadas (hidratadas en agua por unas 8 horas)
  • 2 das de aceite de oliva
  • 1 cda vinagre de manzana sin pasteurizar
  • 1 cdta bicarbonato de sodio
  • 2 cdas psyllium husk

PROCEDIMIENTO

  • En un bowl mezclamos la harina, la sal y agregamos de a poco el agua hasta lograr una textura tipo bizcochuelo, no tiene que quedar muy líquida. En los ingredientes menciono un aproximado de entre 400 y 500 ml porque dependiendo del tipo de harina y clima donde estemos, puede requerir más o menos agua, hay que ir viendo.  Tapamos con un paño y dejamos reposar 24 hs. Y esta es la clave, el tiempo de reposo. La fermentación dependerá en parte de la temperatura del ambiente, a mayor temperatura más rápido se producirá la fermentación. En mi caso al momento de preparar el pan la temperatura promediaba los 26/28 grados; con más temperatura fermentará más rápido, y con menos temperatura tardará un poco más. Es clave la observación, ir viendo cuándo comiencen a formarse pequeñas burbujas en la preparación y ésta suba un poco.
  • Pasado el tiempo de reposo agregamos el resto de los ingredientes: las semillas de girasol hidratadas y enjuagadas, el aceite, el vinagre, el bicarbonato y el psyllium husk . Mezclamos con movimientos envolventes todo hasta integrar muy bien.
  • Traspasamos la preparación a un molde previamente engrasado (yo uso tipo budinera de vidrio y aceite de coco) y cocinamos en horno precalentado a 180 grados por unos 15 minutos y luego lo bajamos a 160 grados por unos 45 minutos más. El pan estará listo cuando al pincharon un cuchillo éste salga limpio.
  • Como siempre recomiendo con los panes sin gluten, siempre es mejor cortarlo en rebanadas y guardarlo en el freezer, de esta manera tendremos siempre disponible pan fresco para disfrutar cuando tengamos ganas. 

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